Restaurante Universitario
GUÍAS ALIMENTARIAS PARA LA POBLACIÓN COLOMBIANA
Tradicionalmente en el país se ha utilizando el círculo
de la buena alimentación como herramienta educativa para
orientar a los colombianos, cuyo enfoque se
centra en la función de los alimentos clasificados en tres
grupos: formadores, reguladores y energéticos; es decir, basados
en nutrientes y no en alimentos. Sin embargo, éste, según la FAO, no ha
tenido mucho éxito.
La conferencia internacional sobre nutrición, convocada por la
FAO/OMS en Roma en 1992, estableció criterios para el desarrollo
de Guías Alimentarias Basadas en Alimentos -GABA-, porque los
consumidores piensan en términos de alimentos y no de nutrientes.
La gráfica que ilustra las GABA debe indicar:
- La variedad en la alimentación.
-
La proporcionalidad en la cantidad de alimentos requeridos por el organismo.
Teniendo en cuenta lo anterior se integran los alimentos en siete grupos:
1. Cereales, raíces, tubérculos y plátanos: Constituye la base de la
alimentación de los colombianos porque le aportan al organismo
cerca del 50% de la recomendación diaria de kilocalorías. Se recomienda no consumirse en la forma refinada.
2. Hortalizas y verduras: El resultado de los estudios señala el bajo consumo
de éstos alimentos en todo el país. Las leguminosas
verdes se incluyen en este grupo por su bajo aporte de proteínas
en relación con las secas y porque se utilizan como hortalizas y
verduras en las preparaciones.
3. Frutas: Preferiblemente al natural en lugar de los jugos colados, con
agregado de azúcar, disminución de la fibra y
oxidación de las vitaminas por procedimiento de
conservación y preparación.
4. Carnes, huevos, leguminosas secas y mezclas vegetales: se ubican aquí por su contenido de hierro cuya deficiencia es marcada
en el país y porque le aportan al organismo gran parte de la
proteína de alto valor biológico. Son de origen animal
(carne, pollo, pescado vísceras y huevos), y de origen vegetal
(leguminosas secas: fríjol, lenteja, garbanzo, haba, arveja; y
mezclas vegetales: bienestarina, carve, colombiharina).
5. Lácteos: Su aporte en
calcio contribuye de manera importante el crecimiento
y desarrollo de los niños y previene la osteoporosis.
6. Grasas: Aunque su consumo si bien
en términos generales ha aumentado sin exceder límites
normales (promedio 23%), se requiere desestimular el consumo de las
de origen animal (con excepción de las de pescado que es
importante fuente de ácidos grasos esenciales), así como
la manteca y margarina por cuanto su consumo se asocia a enfermedades
cardio-cerebro-vasculares, dislipidemias; y cáncer de colon,
seno, estómago, próstata, entre otros.
7. Azúcares y dulces: Según los perfiles nutricionales de la FAO y los estilos
de vida característicos, el consumo de carbohidratos simples ha
aumentado en asocio con el sedentarismo y la obesidad especialmente en
las mujeres; en consecuencia se requiere controlar el exceso en su
consumo.
AVANCES REGIONALES EN LA IMPLEMENTACION DE LAS GUIAS ALIMENTARIAS PARA LA POBLACION COLOMBIANA
Dentro del proceso de implementación de las guías
alimentarias para la población adelantado en el ámbito
regional se destacan las siguientes acciones:
-
Talleres de capacitación y formación sobre contenidos
de las guías alimentarias a agentes educativos de los sectores
de salud (EPS, IPS, ARP, auxiliares de enfermería, promotoras
de salud, personal médico);educación (docentes de la
academia, estudiantes de nutrición y dietética,
directores de núcleo, docentes de escuelas y colegios);
agricultura (delegados de UMATA); agentes educativos comunitarios
(madres comunitarias, jardineras, juntas administradoras de los
programas de complementación alimentaria del ICBF); expendedores
y manipuladoras de alimentos, padres de familia y comunidad en general.
-
Difusión de los mensajes educativos a través de medios
masivos y alternativos de comunicación como canales de
televisión regionales, emisoras locales, afiches,
periódico local, carteles, folletos, rompecabezas, bingos.
-
Con recursos del Plan Básico de Salud, los municipios han realizado la reproducción de material educativo.
-
Rescate del consumo de alimentos típicos y propios de la
región como estrategia para la promoción de
alimentación saludable.
-
Proyectos para la adaptación de las guías alimentarias a la población indígena.