La manera en que hacemos uso del lenguaje determina la calidad de la comunicación y, en consecuencia, incide en el desempeño de nuestras funciones. Por ello, es necesario propender por la efectividad en la transmisión y recepción de mensajes; desde la interacción con un compañero de trabajo, hasta un comunicado para el público general. Utilizar un lenguaje claro, sencillo y comprensible en nuestros mensajes es la clave para aportar en este proceso.
Compartimos los siguientes consejos prácticos en función de impulsar el uso del lenguaje claro en nuestra institución.
¿Cómo comunicar e informar en lenguaje claro?
• Primero: identifique los temas o contenidos que desea informar e identifique quiénes son sus interlocutores.
• Segundo: relacione los conceptos con el contexto de la realidad del ciudadano: con la cultura, la satisfacción de una necesidad, la prestación de un servicio concreto.
• Tercero: convierta en lenguaje claro y sencillo los conceptos técnicos, de los contrario, ofrezca definiciones en términos de fácil comprensión para el ciudadano.
• Cuarto: Establezca los canales y medios de comunicación para la interlocución.
Elementos a tener en cuenta para la construcción de un mensaje escrito:
•Contenido: Redacte las ideas centrales con la información que realmente es relevante para el lector, utilizando oraciones cortas con estructuras simples y palabras que sean de fácil comprensión.
• Estructura: Organice el texto de forma tal que tenga una secuencia lógica.
• Diseño: Se relaciona con el uso de ayudas visuales que pueden facilitar la lectura del texto e indicar la información más relevante.
Se recomienda el uso de encabezados, negrita, cursivas, viñetas, entre otros recursos.

Tomado de: Guía del lenguaje claro. Doc. del Departamento Nacional de Planeación.