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¡El cine está aquí!: Una perspectiva del Festival Internacional de Cine de Cali

Cuatro días de cine no fueron suficientes para disfrutar del X Festival Internacional de Cine de Cali. Conversatorios, proyecciones, encuentro de investigadores de cine y un laboratorio de guión dieron a los asistentes un completo panorama cinematográfico que, desde lo local, se proyecta como el evento más importante del séptimo arte en nuestro país.

Para esta versión el estallido de mayo del 68 se hace presente dentro de la programación oficial, conmemorando 50 años de esta revolución cultural con el coloquio “Morir a los 30 años: La memoria de Mayo del 68” moderado por el director artístico del festival Luis Ospina. También se hizo un reconocimiento a la vida y obra del director sueco Ingmar Bergman en el cumplimiento de los cien años de su natalicio. Una retrospectiva de la obra de Luis Buñuel y una conferencia sobre reflexiones sobre el ensayo cinematográfico de los cineastas David Parlov y Jean-Luc Godard cerraron la programación académica del festival.

Diana Kuellar, productora, realizadora audiovisual y docente de la escuela de comunicación social de la Universidad del Valle nos da a conocer desde su perspectiva un balance del X FICCALI y la relación de la Universidad del Valle en la producción de cine nacional:

El cine es un lenguaje que muta y se hibrida de manera permanente; cada vez son más la barreras estéticas y narrativas que se expanden. Las posibilidades de relatar cinematográficamente el mundo y la complejidad del hombre son infinitas. Y esa es la apuesta del Festival Internacional de Cine de Cali; cada año la programación arriesgada de Luis Ospina nos perturba como cinéfilos; logra que un conjunto de películas de todos los géneros disloque nuestros conceptos y preceptos de la vida.

El FICCALI brinda la posibilidad de ver durante cuatro días películas provenientes de diversas épocas y diferentes lugares del mundo -predominando lo más actual por supuesto- que tiene como denominador común la exploración y experimentación de lo cinematográfico con propuestas estéticas, narrativas y posturas políticas anti-hegemónicas.

La Universidad del Valle ha sido núcleo y gestor del Festival. Sus pilares han sido cimentados desde la academia desde hace varias décadas. Desde sus inicios, el Grupo de Cali, con sus cabezas más visibles, Luis Ospina, Carlos Mayolo, Ramiro Arbeláez y luego Óscar Campo han tenido un fuerte lazo con la Escuela de Comunicación. Una parte importante de la producción (cinematográfica e intelectual) de este grupo se desarrolló desde la Escuela, por ejemplo con “Rostros y rastros” (1988-2000) que fue el refugio de cineastas durante doce años consecutivos, por ahí pasaron todos - viejos y nuevos-.

Por otro lado, a través de la formación –todos han sido maestros en nuestras aulas- han estimulado la creación cinematográfica de varias generaciones, hoy en día cineastas, productores, gestores, investigadores y docentes. El cine es un legado que se ha fortalecido en el campus universitario y que vemos sus frutos con una importante participación de caleños en todos los ámbitos cinematográficos del país. Hay una particularidad del cine caleño que está relacionada con la Escuela y es la conciencia que tienen los cineastas de la incidencia social y política del cine; del poder del arte para generar conciencia y generar cambios.

Luis Ospina en la inauguración del FICCALI