
Cuando decidimos agregar una rutina de actividad física a nuestra vida cotidiana, lo que más importa es tomarse el tiempo para hacer ejercicio con regularidad. Elegir el mejor momento del día para entrenar depende de su experiencia personal y sus objetivos específicos pueden influir en el programa de ejercicios que mejor se adapte a sus necesidades. Desde el Servicio de Salud compartimos con ustedes información que les permitirá elegir el mejor momento del día para aprovechar al máximo su entrenamiento físico:
La ventaja de ejercitarse en la mañana
Hacer ejercicio temprano en el día puede tener otras ventajas para los deportistas menos entusiastas. Si espera hasta la tarde o la noche, le pesará el desgaste físico del día y es más probable que se le ocurran excusas para no hacer ejercicio, dice la Dra. Beth Frates Frates, profesora asistente clínica de medicina física y rehabilitación en la Escuela de Medicina de Harvard.
Existe evidencia de que hacer ejercicio a primera hora de la mañana (antes del desayuno) ayuda a las personas a quemar más grasa corporal almacenada. Sin embargo, aún se debate si el ejercicio en ayunas ayuda a las personas a perder más peso.
Otro beneficio potencial para quienes hacen ejercicio temprano es aprovechar las sustancias químicas del cerebro para "sentirse bien", la dopamina y la serotonina, que se liberan durante la actividad física. Algunas investigaciones también sugieren que las personas que hacen ejercicio por la mañana son más cuidadosas con sus elecciones de alimentos durante el día.
Entrenar en la tarde
Para algunas personas el entrenamiento por la tarde tiene ciertas ventajas. Si usted es de los que se levanta temprano, probablemente prefiera hacer ejercicio más tarde en el día. Además, sus articulaciones y músculos probablemente se sentirán más flexibles por la tarde que por la mañana. "Realizar ejercicio durante la tarde puede ser una forma de revitalizarse", sugiere la Dra. Frates.
Si ha tenido una mala noche de sueño por cualquier motivo, es posible que se sienta demasiado cansado para hacer ejercicio en la mañana o en la noche. En ese caso, intente tomar una siesta de 20 o 30 minutos, idealmente antes de las 3:00 p.m., y haga ejercicio después, recomienda la Dra. Frates.
Entrenamiento nocturno
Es mejor esperar al menos tres horas después de una comida abundante antes de hacer ejercicio. Pero si ha consumido una comida pequeña o un refrigerio, esperar una hora está bien.
El ejercicio, especialmente el ejercicio matutino, puede ser un desafío si está deshidratado, esto sucede cuando no se toma suficiente agua durante el día de forma rutinaria. De hecho, si está deshidratado y no está bien alimentado desde el día anterior y hace ejercicio antes del desayuno, probablemente no tendrá suficiente energía para un entrenamiento eficaz y agradable. Incluso podría marearse y poner en riesgo su salud.
Dormir al menos siete horas cada noche beneficia su salud de muchas maneras, y el ejercicio puede ayudar. Las personas que hacen ejercicio con regularidad tienden a dormirse más rápidamente a la hora de acostarse y se levantan más temprano. Si ha tenido una mala noche de sueño por cualquier motivo, es posible que se sienta demasiado cansado para hacer ejercicio.
Recomendaciones finales
Si está tratando de perder o mantener su peso, intente hacer una pequeña ráfaga de ejercicio como distracción cuando tenga ganas de comer algo, sin importar a qué hora del día eso suceda.
Los atletas altamente entrenados que desean mejorar su rendimiento a menudo les gusta comer un refrigerio pequeño rico en carbohidratos, como un banano o una rebanada de pan tostado integral, poco antes de su entrenamiento. Los carbohidratos proporcionan combustible rápido para ejercicios cortos de alta intensidad, explica la Dra. Frates.
Nota: el contenido de este artículo no sustituyen las recomendaciones de su médico familiar u otro profesional de la salud calificado.
Fuente:Heart Health. Harvard Health Publishing. Harvard Medical School, May 1, 2021.