
Hoy resaltamos el valor de los símbolos en la construcción de espacios incluyentes en entornos educativos. El pasado 16 de octubre llevamos a cabo la izada de la bandera progresista de la diversidad sexual en el edificio D13, actividad realizada como acción colectiva entre la Facultad de Educación y Pedagogía, la Facultad de Psicología, la Consejería Estudiantil y Campus Diverso.
Éste acto simbólico podemos definirlo como una expresión colectiva de la comunidad con identidades de género, orientaciones sexuales y corporeidades diversas IG/OS/CD que habitan la Universidad del Valle y un encuentro a través del diálogo con las diferentes instancias institucionales que confluimos en el campus universitario. Este acto simbólico se convierte en reivindicativo en tanto nos permite reconocer y visibilizar la existencia y vivencia de la diversidad sexual e identitaria que históricamente ha reclamado el reconocimiento, mismo que ha sido negado en múltiples espacios sociales, incluyendo los educativos. Por tanto, conquistar dichos espacios desde la construcción colectiva entre comunidad universitaria y la academia implica un paso hacia adelante en la promoción de acciones afirmativas de inclusión real.
La bandera de la diversidad, conocida como la bandera del orgullo, fue creada en 1978 por Gilbert Baker, quien diseñó inicialmente una bandera con los colores del arcoíris que contaba con ocho colores: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, violeta, rosado y turquesa (en su versión inicial), posteriormente los colores rosado y turquesa fueron eliminados para dar paso a los seis colores tradicionales. En 2017, se integraron los colores café y negro para simbolizar las identidades étnicas y a las personas diversas que han muerto a lo largo de la historia. En 2018, se incluyeron los colores blanco, azul y rosado pastel para integrar la representatividad de las vivencias de las personas trans. En 2021 se incluyeron el color amarillo con el círculo violeta para dar posicionamiento y visibilidad a las experiencias de vida intersexuales. Todas estas modificaciones han buscado integrar las luchas históricas y modernas contra el racismo y la LGBTIQA+ fobia y, a su vez, reconocer la interseccionalidad como un elemento determinante en la comprensión de la diversidad sexual. La bandera progresista se ha posicionado como símbolo del movimiento LGBTIQA+ en el mundo y su uso es reconocido socialmente.

Es importante reconocer que las personas LGBTIQA+ viven opresiones sistemáticas y generalizadas que se materializan de manera particular según la vivencia subjetiva. Así pues, tanto los colores de la bandera como las letras que componen la sigla que representa el movimiento, lejos de crearse para dividir, se ondean como un símbolo de resistencia y como un recordatorio de continuar en la búsqueda de resultados reales para la reivindicación de los derechos diferenciales.
Los edificios y espacios públicos, además de cumplir con sus funciones propias, también constituyen soportes o canales de comunicación institucional. Es lo que sucede cuando, mediante acuerdos de distinta naturaleza, se decide ubicar en los edificios públicos pancartas, banderas, símbolos u otro tipo de proyecciones e iluminaciones con la intención de emitir un mensaje o comunicar determinados posicionamientos sociales y políticos. En este sentido, izar la bandera progresista en los diferentes espacios físicos de la Universidad del Valle es una oportunidad para darles sentido y convertirlos en lugares libres de toda forma de violencia pues, éstos, se convierten en lugares gracias a quienes los habitan y a las acciones específicas que allí se hacen. De esta manera, buscamos que aquellas personas tengan presente que se debe apostar a la convivencia saludable, reconociendo y valorando la otredad sin distingo de etnia, sexo, género, clase social, condición socioeconómica, agremiación política, creencia religiosa o cualquier otro componente de la identidad humana.
Nuestra apuesta desde Campus Diverso es continuar aportando a la reflexión crítica de construcción colectiva desde las necesidades por y para las personas con IG/OS/CD y esperamos que estas apuestas continúen consolidando otras acciones nacionales como las que se espera que suceda con el proyecto de Ley Integral Trans.
¡Nos vemos en la próxima izada!
